Este concepto de altavoces es sencillo a la par que elegante. Y resultón. Y original. Y hasta un punto comiquero. Son una creación del diseñador Sherwood Robin Hood Forlee, que ha tenido la buena idea de embutir unos altavoces en un bocadillo de cómic (no de jamón con queso). Es un simple diseño, así que nada de potencia de los altavoces ni otras nimiedades semejantes.
Advertisement